miércoles, 25 de noviembre de 2009

EL CORAZÓN HELADO

El destino, la intuición, la suerte, me regalan a veces el descubrimiento de algún autor que estimula mi fidelidad hasta el extremo. Y pueden ocurrir dos cosas:
  1. Murakami. Leer y releer cualquier cosa y disfrutar sin consciencia.
  2. Ruiz Zafón. Decepción y deserción.

Almudena Grandes es del primer tipo, conquistándome con Las edades de Lulú y sorprendiéndome con cada novedad, como esta historia inesperada sobre la guerra civil española.

"...distinguí un punto de luz en la boca del pozo por el que caía a toda velocidad, y no dejé de verlo ni siquiera cuando conté uno por uno todos mis huesos para comprobar que todos estaban rotos. Fueron días negros, horribles, días pesados y torpes hechos de torpes y pesados segundos de arena oscura, húmeda y sucia, siempre iguales, idénticos en su pesadez, en su torpeza, segundos como eternidades breves, repetidas, el último grano de un tormento insoportable, y de nuevo el último, y un grano más, y todavía el último grano, siempre el último y aún otro grano de arena cayendo sobre mi cabeza."

"...quizás pasara el tiempo, mucho más tiempo, y en cualquier momento, en cualquier lugar, volvería a ver a Raquel por casualidad, pero ya sería demasiado tarde para las preguntas, para las respuestas, para cualquier camino que no desembocara sin remedio en el rencor, o en el desván polvoriento y más cruel del olvido."

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