domingo, 26 de diciembre de 2010

DORMIR

Dormir es tiempo perdido si no duermo contigo;
es tiempo perdido si no sueñas conmigo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

MI VIDA

Te quiero mi amor, desde hace más de 5 años, cuando pase este lustro, después de 20, 30, 40 años...


Te amo aquí o dos calles más allá, en cualquier pueblo perdido y vacío de vida, en tu casa, en la mía y en la nuestra, en Madrid-feo o Barcelona-bonita, en Sintra, París o Las Vegas, en Sicilia fritos bajo el sol o en Nueva York tiritando de frío, en Escocia o en Japón, en barco, en moto o rezando por las turbulencias...


Te adoro en la cocina, en la bañera, frente al ordenador, entre los trastos, frente al armario, en el sofá, durante la cena, con una botella de vino, en el coche, en la merienda, en el gimnasio, en un hotel, dando un paseo, delante y detrás de la barra, entre las sábanas... en todos nuestros pequeños momentos.


Me gustas cuando cantas, cuando "tu parles", cuando duermes, con traje de domingo o informal, con gafas de miope, con barba de no sé cuántos días o recién afeitado, cuando fumas, rockero, cuando corres, mimoso, cuando ries... tal como eres.


Y cuando me entierres, aún así seguiré amándote y mi alma te acompañará, porque no volveremos a separarnos.

martes, 16 de marzo de 2010

CON EL AMOR NO BASTA

- Cariño, hoy el día no me ha ido bien...
- Hum?
- No estoy de buen humor.
- Vaya.
- No tengo ganas de hacer nada.
- Siento oir eso.
- Estoy estresado. Todo se me acumula.
- Debes tomártelo con más calma.
- Necesito salir a correr y despejarme.
- Hazlo.
- Voy a discutir contigo.
- Tranquilo, no lo permitiré.
- No me salen bien las cosas.
- Mi amor, relájate, yo conseguiré que te olvides de todo eso. Mañana todo irá mejor. Ahora nos reiremos juntos y el desasosiego pasará. Te abrazaré, te acariciaré y te calmarás. Juntos encontraremos una solución. Mi amor, yo siempre estoy aquí. Puede resultarme mejor o peor, pero siempre trato de ayudarte y hacerte feliz.

Ojalá todo fuera tan fácil, mi amor...

domingo, 28 de febrero de 2010

Mi segunda piel
tiene nombre de varón.
Una piel de hombre
entrelazada con la mía.
Desnudez de lo oscuro.
Desde fuera
hacia lo más hondo
me moldea entre sus dedos
a su imagen y semejanza.
Desnudez de lo oscuro.
Una boca masculina
se vuelve mi boca
al beber su alma
oculta entre unos besos.
Desnudez en lo oscuro.

jueves, 11 de febrero de 2010

LA SEMANA MÁS LARGA DEL MUNDO

La semana más larga del mundo tiene siete días, como el resto de las semanas.
Cada uno de esos siete días tiene veinticuatro horas, como todos los días del año.
Pero cada una de esas horas pasa lentamente, caracoleando en mi cabeza.
Esas horas cansadas, que languidecen aburridas, bostezando segundos interminables.

La semana más larga del mundo es una semana más de este crudo invierno.
Sus siete días se suceden fríos y lluviosos, y amenaza nieve.
Pero este frío permanece más tiempo, se asienta en lo más profundo.
La lluvia de estos días cala más hondo, y tardas una eternidad en liberarte.

La semana más larga del mundo está marcada por la nieve.
Puede que caiga, o puede que no, pero la espera pierde la paciencia y huye.
Tú disfrutas de la nieve y yo la temo, y se crea una barrera blanca kilométrica.
Los copos se retrasan y nos cansamos de desearlos boquiabiertos desde el suelo.

La semana más larga del mundo aguarda.

La semana más larga del mundo acabará...
cuando vuelvas.


miércoles, 10 de febrero de 2010

GREEN PEAS

Querido diario:
Creía que ser princesa sería maravilloso, pero las circunstancias que me llevaron a conocer al príncipe y que en principio me parecieron tan afortunadas, con el tiempo se han convertido en una pesadilla.
Mi futuro esposo, tan emocionado por lo que ocurrió y por la ceremonia que se acerca, ve en estas pequeñas semillas un símbolo del triunfo de nuestro amor. Ha hecho construir esferas de color verde que ha colocado por todo el castillo, los jardineros tienen la orden de cortar de forma circular todos los setos del palacio, así mismo ha contratado a un artista que pinta y moldea guisantes por doquier. Vaya a donde vaya me rodean esos granos esmeralda, que adornaran también mi vestido de novia. ¡Me obligaran a llevarlos al cuello!
Todos los días, en las comidas, no faltan como ingrediente perenne y forzoso: crema de guisantes, ensalada de guisantes, guisantes con jamón, pudding de guisantes... En el arroz, guisantes; en la carne, guisantes; en el pescado, guisantes... Gracias a Dios todavía queda alguien con sentido común en este lugar, y el cocinero se ha negado en rotundo a preparar postres con guisantes. ¡Menos mal que aún existe un terreno vetado para esta verdura!
Todos los días, en las comidas, alego alguna indisposición, y consigo levantarme de la mesa a tiempo para evitar llevármelos a la boca. A escondidas, sacio mi hambre con cualquier otra cosa que encuentro: patatas crudas, mondas de fruta, sobras de los animales...
Y es que todo fue un accidente. Acerté a adivinar que en mi cama había un guisante, porque soy alérgica.

viernes, 22 de enero de 2010

TU ESPALDA

El reflejo me devuelve la imagen de tu espalda ancha, hermosa, mientras te abrazo. Al otro lado del espejo puedo verla desnuda, arañándola al hacer el amor.
Tu espalda es el principio, donde ascendí, borracha de amor, para empezar a besarte, para alinearme contigo, para prenderme a ti, por siempre.
Es ahí donde los abrazos son más cálidos, cogidos por sorpresa, para hacerte suspirar, para entregarme entera.
Escondo mi nariz entre tus omóplatos y puedo oler a tabaco, a madera, así reconozco tus cargas y puedo librarte de ellas con un susurro.
Tu espalda es la búsqueda, mis manos perdiéndose peregrinas hasta quedarte dormido.
Es lo último que veo en sueños.

domingo, 10 de enero de 2010

INSOMNIO

Te metes en la cama y no puedes mantener los ojos cerrados; no los impulsa la pesadez del sueño.

Ningún pensamiento revolotea en tu cabeza, estás relajada, tranquila, pero no llega el sueño.

Das vueltas y vueltas, buscas la postura adecuada. Intentas de un lado, del otro, del que es el tuyo y del que nunca lo ha sido. Cuando parece que has conseguido encontrarla, cuando por fin los ojos te pesan, algo hace clic en tu cerebro y de nuevo ojos abiertos. De vuelta al estado catatónico, sin sueño.

La perdición está en el reloj, donde las horas pasan sin darte cuenta y cada vez está más cerca la definitiva. Una larga noche interminable sin descanso que finaliza irremediablemente demasiado pronto, porque no has podido dormir, porque no has tenido tregua. Ha sido una noche inútil, estéril de sueño.

Te levantas y vas al baño, lees, ves la tele, te tomas una infusión de manzanilla-tila-melisa-relax de herbolario que no sirve para nada, y respiras hondo y vuelves a la cama. Puede que tengas suerte esta vez, que el sueño te venza unas horas, pero al más mínimo ruido... quizás una pesadilla... De nuevo sin sueño.

sábado, 2 de enero de 2010

HUECO VACÍO

El hombre-gato ha conseguido escaparse de su cautiverio.
Al principio se siente desorientado, pero de repente echa a correr y enseguida encuentra un rastro, un olor conocido.
Ya no busca refugio para la lluvia, aunque está hambriento no se detiene por comida. No le dan miedo los ladridos. Se concentra únicamente en no perderse de nuevo.
Muy deprisa recorre los tejados que le separan de su objetivo. Atraviesa patios, sube escaleras, se desliza entre los recovecos. Se siente desfallecer pero no baja su ritmo, no piensa dejar de correr.
En su hocico, el olor cada vez es más intenso, sus orejas empiezan a reconocer ciertos sonidos, sus ojos pueden ver la luz, sus patas sienten el calor...
Atraviesa una ventana y por fin puede descansar.
El hombre-gato ha vuelto a mi cama.

viernes, 1 de enero de 2010

MALEFICIO

Entró en el local y enseguida notó una sensación extraña. El aire estaba viciado, el ambiente muy cargado. Olía a incienso en exceso y a cera quemada. La cabeza le daba vueltas. A su alrededor, por todas partes, estrellas y ángeles. Predominaba el color morado.
Al traspasar la cortina, le estaba esperando sentada a una mesa. Enfrente le esperaba su sitio vacío; se sentó. La única iluminación eran unas cuantas velas repartidas por toda la estancia. Mientras barajaba las cartas y las esparcía sobre la mesa, hablaron de santería, de venganzas, de sangre... Todo le sonaba a historias muy lejanas, pero empezaba a creer.
Sobre la mesa pudo ver la luna; hombres, mujeres y animales creando una imagen desconcertante. Magos y brujas componiendo un hechizo.
Por fin habló. Ella podía ver aquello con sus ojos transparentes, podía interpretar las señales y encaminar su destino.
- Estás maldita. Nunca encontrarás el amor verdadero.