Ya no te toca; intangibles tus pechos, intangibles tus glúteos, intangibles tus muslos...
Y languideces...
PÉSIMA ESTAFA HIPÓCRITA
En la confusión, otro él contorsiona entre tus recelos por un momento.
Ahora cuando imaginas es su peso sobre tu cuerpo.
Y vibras más...
Pero vamos a celebrar NADA porque no es solo que dos no discuten si uno no quiere.
