¡Qué ganas de meterte la lengua
y lamerte bien dentro!
llegar al cerebro y bailarte desnuda
en los sueños.
¡Qué ganas de morder fuertecito
y tragarte a pedazos!
saborear cada trozo y deleitarme
despacio.
¡Qué ganas de enredarme los dedos
y tirar exponiendo el deseo!
morir de escalofríos al roce
gimiendo.
¡Qué ganas de acoplarme a tu espalda
y hacerme un hueco!
restregar mi nariz por tu carne
bien hecha.
¡Qué ganas...!
